Rocas, números y vocación: tres graduados de la Universidad de Moa que eligen quedarse para enseñar.

En el contexto de las celebraciones por el medio siglo de la Universidad de Moa,  Doctor Antonio Núñez Jiménez, la graduación del curso 2025-2026 no solo significó el cierre de una etapa académica, sino el nacimiento de nuevas promesas para el desarrollo científico y profesional del territorio.

Entre los jóvenes que recibieron sus títulos, tres estudiantes se destacaron no solo por sus altos índices académicos, sino por sus historias de vida, sacrificio y amor por la enseñanza, quienes, desde distintas ramas del saber, coinciden en un destino: devolver a las aulas parte de lo que recibieron.

Son ellos Marianela Pérez Reyes, seleccionada en las categorías Defensa, Cultura y Alumna Integral; Erika Solange Miranda Silva, Graduada como Licenciada en Contabilidad y Finanzas y José Antonio Benoit Pérez, egresado de Licenciado en Educación Primaria y obtuvo el Mérito Científico Estudiantil.

El nombre de Marianela Pérez Reyes sonó en el discurso de graduación como la seleccionada en las categorías Defensa, Cultura y Alumna Integral. Pero el camino de Marianela Pérez Reyes hasta la Geología fue todo menos lineal.

En su discurso como graduada integral, Pérez Reyes no olvidó mencionar el orgullo de haber vivido las celebraciones por los 50 años de la institución en el Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Agradeció a Cuba por la oportunidad de formarse como ingeniera, a sus profesores por las enseñanzas y a la  Universidad de Moa por regalarle sus mejores años de estudio.

Marianela se queda en la casa de estudios, ahora como profesora del departamento de Geología, dispuesta a transmitir su pasión a las nuevas generaciones.

A Erika lo que la hace singular en su trayectoria es que cursó la carrera en solo dos años y medio, producto de una adecuación del plan de estudios aplicada a un grupo selecto de estudiantes.

“Fueron poco más de 40 asignaturas en muy poco tiempo”, recuerda, y no duda en agradecer el apoyo incondicional de los profesores de la carrera y, en especial, de su familia.

El  esfuerzo académico de Erika Solange trascendió las aulas.

Y José Antonio Benoit Pérez, quien  se graduó con un índice académico de 5 puntos, como Licenciado en Educación Primaria y obtuvo el Mérito Científico Estudiantil.

Para él, ser educador en la Cuba de hoy es un desafío que asume con vocación y claridad: “Ser educador es siempre estar preparado para formar y dar amor, ser integral”.

Estas tres historias, atravesadas por la disciplina, el sacrificio y el amor a la profesión, son un reflejo del espíritu que ha caracterizado a la Universidad de Moa en sus 50 años de historia.

Marianela, Erika y José Antonio no solo reciben un título, sino que asumen el compromiso de seguir construyendo conocimiento desde las aulas, demostrando que el verdadero logro no está en el pergamino, sino en la huella que dejan en quienes los acompañan.

La Universidad de Moa cierra un ciclo y abre otro, con la certeza de que su relevo generacional está en buenas manos.