En el municipio de Moa se establecen objetivos estratégicos para alcanzar la soberanía energética, vinculando la seguridad económica y social ya que es un polo industrial minero y uno de los principales centros de producción de níquel y cobalto en Cuba.
En el territorio se combinan varias fuentes generadoras, entre ellas la energía convencional, la cual depende de combustible, el uso de grupos electrógenos en algunas instituciones priorizadas y la hidroeléctrica en la Presa Nuevo Mundo con una pequeña generación de alrededor de 2 MW integrada al sistema nacional.
En la localidad se desarrolla desde hace algunos años el proyecto Fortalecimiento del Liderazgo y la Participación de la Mujer en el Sector de la Energía Renovable en Cuba (FORMER), una iniciativa conjunta entre los gobiernos de Cuba y Canadá.
El proyecto se expande en múltiples obras sociales, donde se muestran los beneficios que permite el uso de la energía limpia.
En el mes de marzo, gracias a un donativo de la República Popular de China, inició la primera etapa de la instalación de paneles solares en centros priorizados iniciando por la Emisora Local «La Voz del Níquel».
Según el cronograma, los otros centros planificados son el Hospital municipal Guillermo Luis Fernández Hernández Baquero, el policlínico Rolando Monterrey, el Hogar Materno, el Banco Popular de Ahorro y la Funeraria local.
Buscando menor dependencia del Sistema Electro energético Nacional y eficiencia energética se reduce el consumo en sectores industriales con la modernización tecnológica alcanzando soberanía energética.
Hoy, el municipio enfrenta importantes desafíos por las crisis energéticas con el déficit de combustible generando fallas en la red eléctrica nacional y apagones prolongados. Todo lo cual impacta social y económicamente, afectando el abastecimiento de agua, la transportación de alimentos y otros servicios necesarios en la población, buscando alternativas viables con menor incidencia.
Moa es un territorio de gran importancia económica, pero con alta vulnerabilidad energética. La soberanía energética en la localidad depende de lograr una transición efectiva hacia fuentes renovables y una mayor autonomía local, prioridades en las que aún se trabaja con la aplicación de varias estrategias.
