Rinden moenses tributo a los 32 mártires caídos en la hermana República Venezolana.

La Plaza Guerrillero de América, de la fábrica Comandante Ernesto Che Guevara, fue la sede en Moa del acto de homenaje solemne a los 32 combatientes cubanos caídos en Venezuela.El encuentro estuvo presidido por Yiganis Cruz Martínez, Primera Secretaria del Partido en Moa, Alexey Martínez Mora, Presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, Yassel González Fuentes y Pável Torres Breff, Intendentes entrante y saliente del municipio, y demás autoridades de la localidad.

Trabajadores de todas las entidades del níquel, especialmente de las empresas productoras, y de todos los sectores económicos y sociales moenses, y de las organizaciones políticas y de masas, participaron en el tributo.Ofrendas florales se depositaron ante las imágenes de los mártires. La primera secretaria del Partido, Yiganis Cruz Martínez, recordó el valor de cada una de las vidas sacrificadas, defendiendo ideales y otras vidas. Convocó igualmente a todos los moenses a rendirles homenaje, hoy con una flor, y cada día, con el deber cumplido.

Todos los asistentes al acto solemne depositaron flores y mostraron sus respetos ante las fotos de los 32 cubanos caídos en Venezuela. Luego, el centro de la ciudad se convirtió en epicentro del reconocimiento y tributo a los mártires. En la Cremería de Moa asistieron trabajadores de todos los sectores, estudiantes de distintos niveles educativos, pueblo en general, a rendir honores a quienes son ya parte de la historia épica y dolorosa de la Patria.El homenaje ha sido sincero, ha sido de convicciones profundas. Y habrá quienes fabulen sobre el porqué rendirle homenaje a los 32 mártires caídos cumpliendo su deber en la República Bolivariana de Venezuela. Pero cada uno de quienes hoy depositan una sencilla flor ante sus fotos, les dedican un pensamiento, un instante de respeto, saben el inmenso valor que derrocharon en sus trincheras, el enorme vacío y dolor que dejan a la nación y en sus familias, la admiración, el orgullo, el honor, y el recuerdo imperecedero que todo el pueblo hoy les profesa.